jueves, 12 de junio de 2014

LO MERECES TODO

LO MERECES TODO.

A la mayoría de nosotros desde niños nos han condicionado para ser unos fracasados. No es culpa de nuestros padres, pues a ellos también les han inculcado que la prosperidad es peligrosa, que el éxito es un título universitario y que el dinero se obtiene con trabajo duro y estudios.
Es cierto que hay que trabajar y estudiar, pero han olvidado transmitirnos que el universo tiene todo allí dispuesto para nosotros. Hemos escuchado desde siempre frases como:
1. ¿Qué vas a hacer con tanta plata? Estas muy pequeño para tener dinero en tus manos.
2. Tu única responsabilidad es estudiar, si trabajas te enamoraras del dinero.
3. Ser rico es muy difícil, es solo para pocos.
4. El dinero no da la felicidad.
La verdad es que el dinero si da la felicidad. Si mi madre estuviese enferma, preferiría operarla en la mejor clínica de Europa, que en el hospital cercano a mi casa. También prefiero educar a mis hijos en la mejor universidad, y no en el instituto que me ofrece el gobierno. Prefiero comer bien, y no lo que encuentre en la nevera. Elijo casarme en el lugar que prefiera mi futura esposa y de vacaciones prefiero conocer algo más del mundo y no ir al parque de la esquina de mi casa. Quiero Ir de sorpresa a casa de mi familia y sorprenderlos con un almuerzo en familia pagado por mí en un buen lugar.
Lo que no da el dinero, es PLENITUD. Eso sí que se consigue con trabajo espiritual duro y superando las adversidades que se nos presentan en la vida. Y créanme que la plenitud está muy por arriba de la felicidad. 
Desde el momento en que nacemos, ya está todo allí, esperando por nosotros. Son nuestros condicionamientos los que detienen esa cantidad de cosas maravillosas que merecemos. Es nuestra lucha desmantelar todas esas barreras que nos han impuesto Nuestra educación, la sociedad y el sistema. Ahora, ¿cómo lo hacemos?
He aquí siete sencillos pasos para obtenerlo Todo:
1. Comparte. Compartir lo que tenemos y recibimos es un método infalible para seguir el curso energético del universo y recibir más.
2. No sentir culpa por lo que recibimos, si lo tenemos, lo merecemos. Sin duda alguna, si la prosperidad está en tu vida, dale la bienvenida sin culpas ni remordimientos.
3. Elije el Lujo. Lo mejor no es malo, lo mejor es simplemente lo mejor, ¿Crees merecer lo mejor? 
4. Estudia y trabaja duro, pero no por el dinero, hazlo por la conciencia de que el oficio que ejerces traerá un bien al mundo más allá del propio.
5. Ábrete a recibir. Comienza un trabajo de re acondicionamiento, en donde la premisa principal será: Dios quiere todo para mí y estoy dispuesto a recibirlo.
6. Ten conciencia del dinero. El dinero es LUZ, por lo tanto podríamos canalizarlo como lo que es. Cuando sales de tu casa ¿dejas todo encendido?
7. Únete al clan de los arboles con frutos. Si quieres comer manzanas, ¿qué árbol eliges para que te de sombra? Elije amistades que quieran lo mismo que tú y que se dirijan en la misma dirección a la que vas.

Eduquemos a nuestros hijos con la conciencia correcta del dinero.


 Desmantelemos las cortinas de pobreza que el sistema nos ha impuesto. 

Cuando recibamos, compartamos. 

Elijamos siempre lo mejor.


DIOS es dar, y si Dios quiere darnos, pues recibamos! O es acaso Dios un ser egoísta que nos quiere ver en la pobreza, preocupación y resentimiento?

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