viernes, 17 de julio de 2015

José Sedek

Prefiero la soledad de un desamor, que la penicilina de un doctor después de una noche sin día después.Prefiero una noche de discusión reconciliada, que ejecutar la compra de un amanecer crudo y sin sol. Prefiero un encuentro sincero y espontáneo, que una agenda pautada por un bar o una cantina. Prefiero el reclamo de unos ojos brillantes, que mirar sin querer a unos ojos que no me miran.
Prefiero el amor que no se compra, el que no venden, el que no está en oferta, ese que algunos demandan. Si, de ese que no abunda en el mercado, porque ni siquiera pertenece a el.                              JOSÉ SEDEK


No hay comentarios:

Publicar un comentario